Luego del anuncio del gabinete del Presidente Electo – Sebastián Piñera – el pasado lunes 8 de febrero surgen muchas inquietudes respecto de cuales serán los objetivos y los estilos que utilizarán cada uno de los ministros escogidos para el futuro gobierno. Esto porque, no obstante, la prestigiosa formación de postgrado y la impecable trayectoria profesional en el área académica y privada que la mayor parte de ellos exhibe, son en general desconocidos para el ciudadano común y corriente.
Sin embargo, la excepción se produce en el Ministerio de Educación, donde fue nombrado un antiguo conocido, don Joaquín Lavín Infante. El mismo que fuera dos veces candidato a la presidencia de la república (1999 – 2005), y alcalde de las comunas de Las Condes y Santiago. Donde, en su condición de edil se caracterizó por la creatividad utilizada para hacer llover artificialmente buscando descontaminar la ciudad y por la habilitación de playas y piscinas temporales para los habitantes de más escasos recursos económicos de su comuna.
“Quiero ser un socio, un aliado de las familias para lograr una educación de calidad para sus hijos”. Así definió su rol como líder de tan importante cartera al ser consultado por un periodista de canal 13 este Licenciado en Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que en 1979 obtuvo el título de Master Of Arts in Economics en la Universidad de Chicago.
Una de sus principales metas como Ministro – según ha declarado a diversos medios informativos – será mejorar la calidad de la educación pública, es decir, nada que no haya sido prometido en gobiernos anteriores. Es inevitable preguntarse entonces ¿qué relación y qué experiencia tiene Joaquín Lavín en educación pública?
Su vinculación con esta área está más ligada a lo privado y se relaciona principalmente con el ejercicio de la docencia universitaria y con su participación como fundador y miembro del Consejo Directivo de la Universidad del Desarrollo, donde ocupó el cargo de Presidente hasta 1998 y de vicepresidente hasta el pasado 10 de febrero, fecha en que habría presentado su renuncia.
Respecto de las estrategias que utilizará para alcanzar tan ambiciosa meta, ha dejado ver algunas pistas a través de las múltiples entrevistas en las que ha participado en los últimos días. “seré un Ministro de puertas abiertas” dijo a Meganoticias en su edición matinal el 10 de febrero respecto de la posibilidad que ocurran movilizaciones y paros en este sector, considerando el complicado fin de año escolar 2009 y las declaraciones de las distintas Federaciones Estudiantiles, quienes lo han criticado fuertemente, augurándole incluso un breve período en su cargo.
Afirmó, además, en la misma entrevista que se preocupará de que las clases se realicen, que no sean interrumpidas de ninguna manera, porque ésta sería la única forma de asegurar una mejor calidad. Esto, en referencia a la larga movilización de profesores y profesoras que exigían el pago de la deuda histórica que provocó, incluso, el cierre anticipado del año escolar 2009 en algunas escuelas.
Personalmente creo que la educación es una de las herramientas más valiosas para un pueblo y por lo mismo no debe dejarse en manos de economistas ni personas sin especialización y experiencia en el área; puesto que, entonces, se corre el riesgo de comenzar a referirse a la educación como un “servicio” y que quienes día a día trabajan en escuelas, colegios y liceos dejen de ser “educadores” para ser solamente los encargados de entregar un “servicio de calidad”.
En este sentido, me pregunto si habrá espacio para aquellas experiencias pedagógicas innovadoras, que en forma consciente, responsable y comprometida buscan el desarrollo personal y social de sus estudiantes y las comunidades a las que pertenecen; porque generalmente éstos centros educativos no obtienen inmediatamente los resultados que el Mineduc espera, sino que se trata de un trabajo con resultados a largo plazo. Por supuesto, ellos no discriminan a los postulantes por sus notas, ni favorecen la competencia descarnada por ser los mejores, sino que buscan trabajar con todos y todas las niñas, especialmente los que provienen de sectores sociales vulnerables. ¿O será que la rentabilidad los llevará inevitablemente a cambiar sus metodologías para mantenerse en el sistema?
Una vez tuve la oportunidad de escuchar al Director de la escuela Básica Karol Cardenal de Cracovia de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, donde el estilo educativo está caracterizado por el ejercicio de la ciudadanía y la democracia. Él comentó que había escogido esta forma de educar porque los contenidos mínimos obligatorios que sugiere el Ministerio de Educación a través de los planes y programas de estudios dispuestos para los distintos subsectores de aprendizaje pueden ser encontrados y reforzados en una enciclopedia; no así lo que ellos buscan entregar, que se incorpora a través de la práctica cotidiana. “Y además, los prepara para utilizar correctamente una enciclopedia”, dijo finalmente en tono de broma. Esto, no quiere decir de ninguna manera que en ese colegio no se enseñen las materias pertinentes para el curso; sino que nos indica que ese equipo profesional ha decidido incorporar al desarrollo académico en forma complementaria el desarrollo personal y social.
A ese mismo desafío se enfrentan en “La Casa Azul” un colegio de la comuna de La Granja, que atiende a jóvenes de la población Yungay de ese sector, muchos de los cuales son adictos a distintas sustancias. Para ellos es necesario, además de entregarles el currículo diseñado para su nivel, devolverles la autoestima y restablecer sus redes familiares y sociales; lo que se transforma en una difícil tarea. No obstante, luego de varios años de funcionamiento una de sus profesoras cuenta con orgullo que algunas de sus alumnas han sido seleccionadas en colegios de excelencia para continuar con su educación media. Esto es a lo que me refiero, hay muchos que creen que la educación es más que una suma de conocimientos y cursos aprobados; es también formar personas capaces de escoger su futuro y el de su comunidad, en forma libre y responsable y que, por lo tanto, la mejor educación no la entrega el colegio que obtiene mayor cantidad de puntajes nacionales en la PSU.
Sin embargo, la calidad de la educación en Chile todavía es medida de acuerdo a los resultados que los centros educativos obtienen en el Simce y en la PSU. La escuela Karol Cardenal de Cracovia no tiene bajos resultados en el Simce, pero tampoco se destaca a nivel nacional. Respecto de esto su Director afirmó: “El SIMCE, ‘simceramente’ no me importa”. Pero, de acuerdo a la lógica ministerial sí debería importarle, porque en base a estos resultados se calculan los bonos de desempeño, se evalúa y clasifica la gestión de colegio y se entregan recursos.
Por eso, no puedo evitar preguntarme ¿qué pasará con estas experiencias? ¿habrá espacio para ellas? Es de esperar que sí, que la creatividad que ha caracterizado al Sr. Lavín en el ejercicio de sus anteriores responsabilidades públicas le permita favorecer la aparición y multiplicación de colegios como los que acabo de citar y que continuemos como país intentando mejorar la calidad de la educación pública a través de prácticas concretas y reales, que busquen impactar positivamente en la comunidad; lo que no siempre se relaciona con la inyección de mayores recursos económicos, sino también con dar un fuerte impulso a políticas públicas referidas a Educación y mejorar la calidad de la formación inicial docente.
Esperemos, entonces, que la Educación en Chile a partir del año del bicentenario se caracterice por ser de calidad para todos, inclusiva y que no privilegie únicamente a aquellas experiencias rentables, eficientes y eficaces, que aseguran a sus alumnos y alumnas la posibilidad de ser seleccionados en una carrera tradicional para que más tarde sean adultos con un alto poder adquisitivo; sino que además busque favorecer el desarrollo personal de éstos y sus comunidades; actuando con un alto nivel de compromiso y responsabilidad social. De esta manera, tal vez podremos asegurarnos que la Educación en Chile no sea más que un buen negocio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario